La capilla sixtina de la musica moderna
Y por ultimo os dejo este ñordalito. Me hice el vidiete mientras me recuperaba de un roturón de tibia, pensando en fabricarlo de nuevo cuando tuviera más movilidad y ganas. El caso es que nunca más he tenido ganas, y su chanclismo se ha revestido de bella melancolía de aquellos días de convalecencia. El segundo párrafo se lo canta Antonio, y la canción entera la grabamos en casa de Iñi como de costumbre en un día. La verdad es que mola lo justo, pero teniendo en cuenta los medios y el poco talento, se podría considerar casi una obra maestra
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14 enero, 2010 a 3:17 pm
Pues yo sí veo talento, qué coño.