Un cartucho de palabricas, locuciones y circunloquios para la peñica:
# “Despedirse a la francesa” tiene su origen en una moda cortesana del país de las erres desganadas, que en siglo dieciocho sugería que era de molar chindar sin decir estas fauces son mías. Curiosamente, ahora que se ve regulin, los franceses lo denominan “despedirse a la inglesa”. Yo soy muy partidario de pirarme avisando solo al que me pille cerca en el momento, al fin y al cabo al día siguiente nadie se acuerda de si estuviste. Y si se acuerdan es que no moló y tenías perfecta justificación para abrirte en canal, asi que safin.
- En cataluña me tienen la molestísima costumbre de llamar “redondas” a los circulos o circunferencias. Redondo es un adjetivo a no ser que te refieras a un turulo de carne, en cuyo caso es simplemente una puta ñorda.
- El otro día mi padre me recordó una de las taradas mas tóxicas del catolicismo que se resume en una sola frase “la muerte es el estipendio del pecado”. Significa evidentemente, que la muerte es el pago humano por la contaminación que sufrimos al nacer de un coño profanado por la indignidad de un nácaro masculino. Todo bien hiladito y sin fisuras no fuera a ser que alguno se lo pasase medio bien siguiendo los chistes de los múltiples y venenosos autores de la biblia.
Mi diatriba podría sobrar en cualquier caso, porque solo por contener la gigantísima palabra “estipendio” ya merece un hueco en mi corazón.
- He tenido que sudar jugo biliar para poder rajar por la espalda al nudo gordiano que tenia retenido el consuelo para mi desasosegante reflexión, pero he llegado al fin del hilo. Me atormentaba pensar porque “fresco” servia para denominar los productos recientes o no tratados, ya que etimológicamente no veía la relación por ningún lado con el frío o el desparpajo. Pues bien, viene de “frisk”, que en alemán significa nuevo o joven
- Que precioso flujo de azarosos malabares en el inconsciente común llevó a escindir la palabra “animosidad” de su tronco originario para acabar convirtiendose en algo malababido y renegón? “Ánimo”, es iniciativa de puta mulder, “animosidad” es veneno intenso en la voluntad de alguien para contra otro sujeto. Si esto no os resulta sobrecogedoramente bonito, es que habéis escuchado demasiado folk con letras de amor últimamente y estáis GELIPOYAS.